La primera vez que escuché la palabra empoderamiento fue en el año 2005, en España, cuando trabajaba «a ratos» como guionista multimedia desde casa, mientras me dedicaba a tiempo completo a la crianza de mi hija. Me daban un título de un curso y un índice de contenidos y mi trabajo era crear una experiencia de aprendizaje, como si fuera una película: con sus escenas, su trama, sus personajes, sus diálogos, etc. Y el guión era luego transformado por otras personas profesionales en una experiencia multimedia interactiva, para guiar el proceso de aprendizaje de la persona usuaria. El primer guión que me solicitaron se titulaba «Empowerment1: motivación y liderazgo» y estaba dirigido a la formación de cargos directivos en el ámbito empresarial. En este contexto, centré el guión en escenas de trabajo e introduje pinceladas del área personal y familiar de los personajes. Esta primera toma de contacto que tuve con el empoderamiento estaba sesgada hacia el área profesional de la vida.
Después, en el año 2007, puse en marcha un centro especializado en primera infancia y familia y gestioné varios proyectos donde trabajaba de manera presencial y personalmente con familias, bebés, niños, niñas, jóvenes y profesionales de la educación. Durante varios años, trabajé para favorecer el crecimiento equilibrado físico, mental y emocional de las personas; y para facilitar el equilibrio personal, familiar y profesional. Mirando esta experiencia de mi pasado con lo que sé ahora, veo que el empoderamiento de las personas en su vida cotidiana era una realidad. Ya no era yo escribiendo el guión para un curso sobre empoderamiento con unos personajes inventados, sino cada persona aprendiendo de manera práctica y vivencial, y en algunos casos trabajando conscientemente en re-escribir el guión de su propia vida (lo que yo llamo su plan de cambio personal), para empoderarse y mejorar su vida diaria hacia el equilibrio.
A lo largo de los años, he apoyado a personas de diferentes edades para lograr solucionar sus problemas de vida cotidiana. Y era imprescindible liberarse de la creencia limitante «es que yo soy así», para conseguir mirar su vida, sus circunstancias y sus problemas desde otra perspectiva y con una visión más amplia. Cuando comprendes e interiorizas que puedes cambiar lo que desees de lo que llamamos tu forma de ser, se da un nuevo nivel de empoderamiento y responsabilidad personal.
En 2010 empecé mi propio proceso de Evolucionar mi Empoderamiento con Conciencia Energética.
La naturaleza humana está en evolución, no es estática, y ya no «sirve de excusa» para no cambiar cualquier aspecto de nuestra forma de ser. Y eso es ¡una buena noticia! porque nos permite evolucionar individualmente y como humanidad.
Sin culpa, vergüenza ni juicio 💖😊
Lolita.
1Empoderamiento, en español




